Mittwoch, 13. Juli 2016

El Tribunal Constitucional de Austria ordenó el mes pasado la repetición de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en todo el país, debido a supuestas irregularidades cometidas en varios distritos electorales y relacionadas básicamente con el recuento del voto por correo. Esas irregularidades han sido de carácter puramente formal, pues no se ha verificado en ningún momento un intento de fraude. El partido de la extrema derecha austríaca, "Partido de la Libertad de Austria"(FPÖ), impugnó el resultado del pasado 22 de mayo. El candidato Norbert Hofer había sido derrotado por apenas 30.000 votos por el representante del partido verde, Alexander Van der Bellen.
En Europa han saltado todas las alarmas y ha renacido nuevamente el temor de que un candidato de la extrema derecha ocupe la presidencia de un país miembro de la Unión, cosa que no ha ocurrido desde el fin de la segunda guerra mundial.
El fenómeno del populismo se explica en parte por el deterioro contínuo de la confianza en los políticos y la democracia representativa a nivel mundial. En una interesante entrevista en el diario El País, el autor Raffaele Simone trata de explicar porque el concepto de la democracia ha entrado en una profunda crisis:
"Hay tres motivos. Primero, el propio paradigma democrático era frágil por lo que yo llamo el pensamiento político natural, que instintivamente no es democrático, sino totalitario. Se ve en el comportamiento primario de los niños, que crean entre ellos jefes, gregarios, dinámicas de poder… La democracia se basa en la negación de ese elemento natural. Luego viene la construcción histórica del paradigma. Por ejemplo, la idea de representación, que ya Ortega definía como “acrobática” porque supone que mil personas, al no poder ejercer directamente su soberanía, la transmiten a otras diez que se consideran idénticas a las mil. Es un salto lógico audacísimo, que podría tener consecuencias muy nobles, pero que está ya despojado de toda nobleza: por la corrupción, los privilegios de los políticos, el descuido frente a las necesidades del pueblo… Y el tercer motivo: una serie de acontecimientos planetarios que han impactado durísimamente en la democracia" 
Churchill ya había dicho que la democracia era la peor forma de gobierno, excepto por todas las otras formas que han sido probadas de vez en cuando, pero igual sigue siendo lo mejor que hemos inventado hasta ahora, así que a las barricadas a defenderla!